La Gestión Académica propende por las acciones enfocadas para que los estudiantes aprendan y desarrollen las competencias necesarias para su desempeño personal, social y profesional. También se encarga de todo lo relacionado con los procesos de diseño curricular, gestión de clases, aspectos metodológicos, evaluativos y apoyos diferenciados e innovadores que responden a la diversidad y a las necesidades específicas de la población estudiantil.

Esta gestión es “la esencia del trabajo de un establecimiento educativo, pues señala cómo se enfocan sus acciones para lograr que los estudiantes aprendan y desarrollen las competencias necesarias para su desempeño personal, social y profesional” (MEN, 2008).

El MEN (2004) reconoce a la gestión académica como la “misión esencial” dentro del quehacer institucional. La escuela, como principal agente formativo, debe reconocer el papel que juega en la sociedad, en la ciencia y en la cultura. Debe enfocar sus procesos académicos pensando en la formación integral,  enfocada al desarrollo de saberes y competencias que den cuenta de la función y del papel social.